Por Camilo Guzmán, Presidente de Agricultores Unidos
En el encuentro Nacional del Agro, ENADE, llevado a cabo la semana pasada, el presidente Gabriel Boric señaló que «los chilenos y chilenas podemos estar orgullosos del trabajo de las y los agricultores, crianceros, viñateros…». Además, señaló que «hay motivos para ser optmistas en materia agroexportadora».
Las palabras del presidente Boric nos llenan de esperanza, y ojalá ese orgullo que él manifiesta por nuestro trabajo sirva para poner fin a la discriminación que la mayoría de los agricultores de Chile hemos sufrido durante años. Es hora de que se nos escuche y se legisle para acabar con las distorsiones de mercado y los terribles abusos que hemos padecido durante décadas.
A través del ministro de Agricultura, hemos solicitado una entrevista con el presidente de la República para en representación de Agricultores Unidos abordar los problemas que afectan gravemente a los productores de nuestro país. Tal como informaremos próximamente a la Comisión de Economía de la Cámara de Diputados, la agricultura chilena enfrenta una profunda crisis. La producción de productos básicos como el trigo, la leche y las legumbres ha disminuido significativamente debido a la concentración de mercado y los abusos sistemáticos de la agroindustria, tal como confirman los informes de ODEPA. Las pocas empresas que controlan la mayor parte del mercado están asfixiando a los productores y obligándolos a aceptar precios que no cubren los costos de producción.
Además, estamos expuestos a una competencia desleal por parte de productos importados de países como Estados Unidos, Canadá y Europa, cuyos gobiernos protegen a sus agricultores con subsidios y políticas que aseguran condiciones justas para ellos. Mientras tanto, en Chile, los agricultores estamos desprotegidos y enfrentamos la ruina económica.
Hemos solicitado una solución concreta, como el pago del precio de paridad de importación para productos como el trigo, corregido por cualquier distorsión en el precio FOB, para asegurar que podamos competir en igualdad de condiciones. Necesitamos el apoyo del presidente de la República para legislar en favor de los productores nacionales y así proteger a nuestras comunidades rurales y garantizar la seguridad y la soberanía alimentaria de Chile.
Es momento de actuar para nivelar la cancha y asegurar un futuro justo para la agricultura chilena. Agricultores Unidos representa la voz de los que nunca han sido escuchados, de los pequeños y medianos productores, de la agricultura familiar campesina. Representamos al agricultor de chupalla y botas, ese que siempre ha sido postergado y que nunca ha sido representado por los gremios tradicionales.