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BYD desafía a Tesla: 400 km de autonomía en 5 minutos de carga

Por Marcelo Soto

La empresa china BYD ha presentado recientemente la Super e-Platform, una innovadora tecnología de carga ultrarrápida que promete añadir hasta 400 kilómetros de autonomía a vehículos eléctricos en tan solo cinco minutos.

Este avance busca equiparar los tiempos de recarga de los coches eléctricos con los de repostaje de vehículos de combustión interna, abordando una de las principales preocupaciones de los usuarios: la duración de la carga. ​

La plataforma opera con una arquitectura eléctrica de 1.000 voltios y admite potencias de carga de hasta 1.000 kW (1 megavatio). Esto se traduce en la capacidad de añadir aproximadamente 2 kilómetros de autonomía por segundo de carga.

Para lograrlo, BYD ha desarrollado la flash charging battery, una batería diseñada para soportar corrientes máximas de 1.000 amperios y equipada con un multiplicador de carga de 10C, lo que significa que puede cargarse a diez veces su capacidad por hora. ​

Los primeros vehículos en incorporar esta tecnología serán el sedán Han L y el SUV Tang L, cuya preventa ya ha comenzado en China, con lanzamientos previstos para abril. Estos modelos están diseñados para aprovechar al máximo las capacidades de la Super e-Platform, ofreciendo a los conductores una experiencia de carga significativamente más rápida y eficiente.

Para respaldar esta innovación, BYD planea construir más de 4.000 estaciones de carga ultrarrápida en China, capaces de ofrecer potencias de hasta 1.360 kW.

Sin embargo, la empresa no ha especificado el cronograma para la implementación de estas estaciones, lo que plantea interrogantes sobre la disponibilidad y accesibilidad de la infraestructura necesaria para aprovechar plenamente la nueva tecnología. ​

La introducción de la Super e-Platform por parte de BYD representa un desafío significativo para otros fabricantes de vehículos eléctricos, como Tesla. Mientras que los supercargadores V4 de Tesla ofrecen potencias de hasta 500 kW, la propuesta de BYD duplica esta capacidad, lo que podría redefinir las expectativas y estándares en el mercado de vehículos eléctricos.

A pesar del entusiasmo generado por esta innovación, existen desafíos asociados a su implementación. La construcción de la infraestructura de carga necesaria implica inversiones significativas y posibles obstáculos regulatorios. Además, la adopción masiva de esta tecnología dependerá de su aceptación por parte de los consumidores y de la capacidad de BYD para expandir su presencia en mercados internacionales, donde podría enfrentar barreras comerciales y preocupaciones de seguridad. ​

La Super e-Platform de BYD podría marcar un hito en la evolución de los vehículos eléctricos, ofreciendo tiempos de carga que rivalizan con los de los vehículos de combustión interna y potencialmente acelerando la transición hacia una movilidad más sostenible. No obstante, su éxito dependerá de la capacidad de BYD para superar los desafíos relacionados con la infraestructura y la aceptación en el mercado global.